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No es el mensajero: el ruido en la comunicación de Armenta – El Padrino

Algo no termina de acomodarse en la comunicación del gobierno de Alejandro Armenta. Y no, no parece ser un problema de nombres.

En menos de medio año, la Coordinación de Comunicación y Agenda Digital ha tenido ya dos salidas y perfila la tercera. Primero fue José Tomé Cabrera; después llegó Claudia Hernández Medina, quien duró apenas cinco meses; ahora, su salida rumbo a Morena vuelve a abrir la misma pregunta: ¿Quién está realmente al mando del mensaje?

Porque cuando una posición rota con tanta rapidez, difícilmente se trata de fallas individuales. Más bien apunta a otra cosa: una disputa interna, una indefinición estratégica o, en el peor de los casos, una comunicación que no termina de tener timonel claro.

El nombre que suena para relevar, Jorge David Cortés Moreno, representa un perfil técnico, institucional, incluso académico. Pero ese tipo de perfiles, por sí solos, no resuelven el fondo si el problema no es operativo, sino político.

Y ahí es donde empiezan las lecturas que circulan en corto. Porque más allá del nombramiento formal, hay quienes ubican el verdadero control en otras manos: Javier Sánchez Galicia, con experiencia en estrategia, y Marcelo García Almaguer, recientemente incorporado a la BUAP en áreas vinculadas a inteligencia y análisis.

No es menor. Cuando la comunicación se fragmenta entre lo institucional y lo político, entre quien firma y quien decide, el resultado suele ser el mismo: mensajes sin consistencia, narrativas que cambian de ritmo y una agenda que no termina de consolidarse.

El contexto tampoco ayuda. El gobierno apenas arranca, pero el calendario político ya corre. Y en Puebla, hablar de comunicación en 2026 es, en realidad, hablar de posicionamiento rumbo a 2027.

Porque sí… vienen cambios.

Los relevos seguirán si se sigue buscando en la persona y no en la estructura.

Porque al final, quienes ya pasaron por esa oficina no desaparecen: regresan a operar, a reconstruir sus propias redes, a mover “sus” medios en los municipios, a jugar en otra cancha… pero en el mismo partido.

Y mientras eso ocurre, la coordinación formal seguirá cambiando de nombre, pero no necesariamente de rumbo.

Y como diría la frase casi bíblica; vendrán cosas… y tiempos electorales.

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